La empatía es la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. La falta de empatía es frecuente en determinados colectivos y puede llevar a un sujeto a la violencia con facilidad.
La mejora de la capacidad de empatizar es, quizá, la más relevante de las posibilidades terapéuticas de los perros.
Debido a la comunicación interafectiva con el hombre son idóneos para emitir mensajes emocionales y son capaces de variar su conducta según los mensajes que reciban de ellos, esto es percibido como atención e interés "real" del perro por ellos, sin prejuicios ni actitudes piadosas (en contra de lo que perciben en terapeutas, personal del centro o incluso voluntarios). < class="texto"p>Esta actitud "honesta" del perro es muy valorada y permite que se abran a esta comunicación lo que puede ser trasladado progresivamente de los perros a otras personas.